Ejército de Corea del Sur enfrenta críticas por clases de pasarela para soldados de élite
El Ejército de Corea del Sur ha desatado un intenso debate público y político tras difundirse que soldados de una unidad de élite recibieron instrucción de pasarela de modelos profesionales. La oposición calificó la práctica de absurda, mientras que los militares prometieron revisar sus programas formativos ante las acusaciones de haber perdido el enfoque en sus tareas esenciales.
El Ejército de Corea del Sur ha desatado una intensa controversia política y social tras la difusión de imágenes que muestran a soldados de una unidad de élite recibiendo instrucción de pasarela impartida por modelos profesionales. La actividad, realizada el pasado jueves 29 de octubre en una base de la Primera Brigada de Fuerzas Especiales Aerotransportadas, fue presentada como parte del 'K-Walking Performance Military Festival', pero ha sido duramente criticada por la oposición y por algunos oficiales internos.
Según informó el diario local Chosun Ilbo, los soldados de la unidad, conocida por su papel en el fallido intento de imponer la ley marcial hace dos años, participaron en ejercicios que incluían técnicas de caminata y poses propias del modelaje. Las imágenes mostraron a los militares recibiendo instrucciones de modelos vestidas con tacones y minifaldas de camuflaje, lo que generó una reacción dividida en la sociedad surcoreana.
Ante el escándalo, las autoridades militares afirmaron inicialmente que la actividad tenía como objetivo ayudar a los soldados a adoptar una postura correcta al caminar y fomentar la educación del carácter de las tropas. Entre los ejercicios impartidos se encontraba la técnica 'catwalk', un estilo de caminar caracterizado por un paso rítmico, seguro y elegante en el que un pie se coloca prácticamente delante del otro, imitando el movimiento de un felino.
Sin embargo, la justificación oficial no fue aceptada por la oposición política. Yoo Seung-min, miembro del Partido del Poder Popular, criticó duramente la práctica al señalar que la explicación de la unidad sobre la marcha ejemplar para la educación del carácter era ridícula. El político acusó al Ejército de volverse 'completamente loco' y de perder su enfoque en las misiones de combate.
El desacuerdo también provino de dentro de las filas militares. Oficiales expresaron su desconcierto ante la polémica clase de modelaje, asegurando a la cadena local YTN que no comprendían la razón de la actividad cuando existían tantas otras tareas para las que los soldados debían prepararse.
La controversia escaló rápidamente en las redes sociales y en los medios de comunicación. Ante la presión, el Ejército de Corea del Sur emitió una respuesta inmediata, comprometiéndose a reforzar la revisión de sus programas formativos para adecuarlos a sus objetivos reales. La institución reconoció que no habían examinado adecuadamente la pertinencia de la actividad antes de celebrarla, admitiendo un error en la planificación del evento.
(F.Jackson--TAG)