Dani Olmo, el maestro del juego entre líneas clave en la ofensiva de España
Dani Olmo comenzó el Mundial 2026 como suplente en el debut frente a Cabo Verde, pero desde el segundo partido se ha convertido en un fijo en el once de Luis de la Fuente y debería organizar el juego ofensivo de España ante Francia el martes en semifinales.
Con un sistema basado en la posesión de la pelota, la presencia de Olmo se antoja fundamental por su capacidad para hacer de enganche entre los medios y los delanteros.
"Es un maestro del juego entre líneas", le definió De la Fuente al inicio del torneo.
A los 28 años, el jugador del Barcelona se encuentra en un buen momento. Durante su carrera, pocos han dudado de su clase y su capacidad para generar jugadas, pero pocas veces ha tenido continuidad debido a las lesiones, algo que seguramente le haya impedido tener más proyección internacional.
"Mi vida y mi carrera han sido así, siempre tengo que demostrar lo que soy, pero no es un problema, es una exigencia conmigo mismo, demostrarlo una vez más, como he hecho siempre", declaró antes del partido contra Bélgica un Olmo que, a diferencia de sus compañeros, tuvo que emigrar fuera de España siendo adolescente para labrarse un futuro como futbolista.
- Emigrar para triunfar -
Formado en La Masia, el centro de formación del Barcelona, en 2014, con 16 años y ante las escasas perspectivas de hacerse un hueco en el primer equipo, que por entonces contaba con jugadores como Andrés Iniesta y Xavi Hernández, decidió abandonar el club azulgrana.
Pero en lugar de mudarse a otro equipo importante del continente, decidió con su familia ir al Dínamo de Zagreb, una entidad con buena reputación en cuanto a la formación de jóvenes (allí se formó Luka Modric, por ejemplo), pero alejado de los focos de los grandes campeonatos.
"En Croacia era otra cultura y aprendí mucho en lo físico. En España se trabajaba más con balón, sobre todo en el Barcelona (...), pero Croacia me ayudó mucho. Tenía 16 años y me entrenaba con jugadores de la selección nacional que habían jugado Mundiales. Fue un paso enorme para mí. Me hizo mejorar como jugador física y mentalmente, porque el juego era más rápido", explicó Olmo en el pasado.
En Zagreb comenzó a hacerse un nombre y fue fichado por el RB Leipzig y en la Bundesliga acabó de curtirse, hasta regresar al Barcelona hace justo dos años.
En el equipo que dirige Hansi Flick es fundamental por su capacidad para jugar entre líneas y abrir huecos a sus compañeros, además de su aporte goleador: 20 tantos y 17 asistencias en 88 partidos como azulgrana.
- Con De la Fuente en las inferiores -
A De la Fuente no le hizo falta verle jugar en el Barcelona para llamarlo a la selección. Al igual que otros jugadores presentes en el Mundial 2026 (Unai Simón, Mikel Merino, Mikel Oyarzabal y Fabián Ruiz), Olmo fue campeón de Europa Sub-19 en 2019 con el ahora seleccionador en el banquillo.
Dos años después le volvió a convocar para el torneo olímpico en Tokio, donde España ganó la plata, aunque ya para entonces había debutado con la absoluta, marcando un gol a los tres minutos de entrar al campo de juego en un partido clasificatorio para la Eurocopa contra Malta en 2019.
Participó en la Eurocopa 2021 y el Mundial de Catar 2022, aunque los éxitos con la camiseta roja llegaron con De la Fuente en el banquillo, con el título de la Liga de Naciones en 2023 y finalista en 2025, la Eurocopa en 2024 y ahora las semifinales del Mundial de Norteamérica.
De la Fuente valora de Olmo su dinamismo en el juego ofensivo, su capacidad para desequilibrar y su esfuerzo en la presión.
"Somos un equipo que atacamos todos y defendemos todos. El míster dice que el primero en defender es el nueve y los demás siguen", explicó el 10 de España antes de los cuartos contra Bélgica.
(C.Young--TAG)