Hallan muerto a exprofesor de Cambridge implicado en escándalo de plagio
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, pidió "reflexionar" este sábado tras la muerte del académico británico negro Jason Arday, que dimitió de la Universidad de Cambridge a principios de este mes en medio de un sonado escándalo de plagio marcado por acusaciones de racismo.
Arday, de 41 años, fue hallado inconsciente el viernes por la tarde en una vivienda del sur de Londres.
Su muerte es "una tragedia", reaccionó el sábado el primer ministro, Andy Burnham. "No es momento de emitir juicios precipitados. Es más bien un momento para reflexionar y entender cómo hemos llegado a esta situación", añadió.
"Estamos profundamente apenados al enterarnos de esta trágica noticia", declaró por su parte en un breve comunicado la máxima responsable de la Universidad de Cambridge, Deborah Prentice.
La familia de Arday criticó lo que denominaron una "campaña de acoso" que se desató tras las acusaciones sobre su trabajo académico y su vida personal.
"La campaña de desinformación fue demasiado para Jason, quien era un hombre amable y siempre buscaba lo mejor en cada persona", afirmó la familia en un comunicado difundido a través de su editorial, Simon & Schuster.
El escándalo estalló cuando algunos académicos y artículos de prensa acusaron a Arday, convertido en 2023 en el profesor negro más joven de Cambridge, de haber plagiado pasajes de su tesis doctoral.
La prensa británica de derecha y algunos comentaristas usaron esas alegaciones para afirmar que el maestro se había beneficiado indebidamente de las políticas de diversidad, igualdad e inclusión (DEI).
Arday anunció el 5 de agosto que renunciaba tanto a su puesto universitario de profesor como a su condición de investigador en Jesus College, poco después de que este instituto anunciara una pesquisa sobre las distintas acusaciones.
En una carta publicada en línea, Arday afirmó que dimitir era "la única manera" de poner fin a un "periodo difícil", pero insistió en que la decisión no debía "interpretarse como una aceptación de las narrativas que han circulado" sobre él.
- Alegaciones de la prensa -
El comunicado de la Policía Metropolitana señaló que los agentes recibieron una llamada del Servicio de Ambulancias de Londres "tras un aviso de que se había encontrado a un hombre inconsciente en el interior de una vivienda" en el barrio de Battersea.
"Lamentablemente, un hombre de 41 años fue declarado muerto en el lugar", añadió la policía, que no confirmó la identidad de la persona fallecida.
"Por el momento, su muerte se considera inesperada, pero no se cree que haya sido sospechosa", apuntó, y dijo que el caso está bajo investigación.
La secretaria de Educación, Lucy Powell, dijo estar "profundamente conmocionada y apenada" por la noticia.
Para Sadiq Khan, alcalde de Londres, Jason Arday "fue víctima de una humillación pública perniciosa a la que otras personas en su situación simplemente no se habrían visto sometidas".
El revuelo en torno a Arday aumentó en julio después de que Nathan Cofnas, un académico estadounidense autodefinido como un "realista racial" —él mismo desvinculado de Cambridge en 2024 en medio de acusaciones de racismo— publicara denuncias sobre él.
Entre ellas figuraba que múltiples secciones de la tesis doctoral de Arday habían sido copiadas de otros trabajos.
Los periódicos The Times y The Telegraph publicaron varios artículos de investigación sobre la obra académica y la vida personal de Arday.
Algunas de sus afirmaciones sobre su esfera privada, incluida la de que en una ocasión corrió 30 maratones en 35 días y recaudó millones para organizaciones benéficas, también fueron cuestionadas.
En una entrevista concedida a The Times a principios de este mes, Arday admitió haber cometido "errores" académicos, pero aseguró que estaba siendo injustamente "presentado como un mentiroso, un fantasioso y un fraude académico".
También sostuvo que la "campaña para destituirme de mi puesto" estaba "motivada por cuestiones raciales".
Arday publicó sus memorias ("Great and Unfortunate Things"), donde cuenta, entre otras cosas, que, tras ser diagnosticado de autismo en la infancia y de un retraso general del desarrollo, no habló hasta los 11 años y no aprendió a leer y escribir hasta los 18.
(F.Allen--TAG)