Jornada de duelo en Nepal 13 días después del devastador deslave
Nepal guardó este lunes una jornada de duelo nacional en memoria de las víctimas del deslave del 26 de agosto, mientras crece la impaciencia de las familias de los miles de desaparecidos.
La catástrofe, que se produjo en la frontera entre Nepal y China, dejó al menos 1.399 muertos y más de 5.500 desaparecidos, incluidos unos 800 extranjeros, de acuerdo a los balances oficiales más recientes.
En la capital nepalí, Katmandú, las banderas ondearon a media asta y cientos de personas participaron en vigilias con velas al cumplirse el decimotercer día de luto, de acuerdo con la tradición hindú.
Entre los desaparecidos figuran cientos de trabajadores de proyectos hidroeléctricos. El hallazgo con vida de tres de ellos en los últimos días, dos nepalíes y un chino, reavivó las esperanzas de encontrar a más personas con vida.
Además, los socorristas lograron extraer con vida este fin de semana a una sexagenaria atrapada entre los escombros de su casa.
Por decimotercer día consecutivo, los equipos de rescate peinan los túneles en busca de más supervivientes "con la misma intensidad que el primero", aseguró el ejército.
"Centramos nuestros esfuerzos en tres niveles: en la superficie, desde el aire y en los túneles", precisó a la AFP un portavoz, Raja Ram Basnet.
Pero varias familias de los desaparecidos pierden paciencia.
"Dicen que buscan pero ¿con qué resultados? Queremos resultados", reclamó Reena Amatya Shrestha, que no tiene noticias de su hermano, el geólogo Sumesh Amatya, que trabajaba en las obras de la represa de Trishuli-3, en la frontera con China.
"Todavía tenemos mucha esperanza", aseguró Shrestha a la AFP.
Decenas de familiares de estos trabajadores desaparecidos se reunieron el lunes en una plaza de la capital, Katmandú, para expresar su frustración con una pancarta en la que se leía: "¿Cuánto tiempo vamos a esperar en casa y llorando?".
Los equipos de rescate se enfrentan a dificultades sin precedentes, subrayó el lunes Arnold Dix, un especialista australiano que participa en las operaciones.
"No se trata de una única operación de rescate, sino potencialmente de varias que transcurren al mismo tiempo, en distintos lugares, cada una con sus propios peligros", explicó.
El presidente nepalí, Ram Chandra Paudel, visitó campamentos de desplazados y prometió que las búsquedas seguirán adelante. "Toda la nación está de luto por esta terrible tragedia", declaró.
Provocado por el desprendimiento de un glaciar y de parte de una montaña, el alud arrasó todo a su paso: carreteras, puentes, viviendas, infraestructuras...
Según las autoridades, se han recuperado 1.356 cuerpos en Nepal y unas 4.994 personas siguen desaparecidas. Del lado chino, el balance asciende a 43 muertos y 519 desaparecidos.
(L.Thomas--TAG)