Civiles retienen a policías y militares en una convulsa región de México
Pobladores de una convulsa región de México donde operan bandas criminales retuvieron este jueves por unas cuatro horas a un grupo de policías y militares, constató la AFP.
Los agentes de seguridad fueron luego trasladados al gimnasio del pueblo donde la turba, armada de palos y machetes, lanzó piedras al local y quemó patrullas, según testigos y videos de medios locales.
Los retenidos fueron 29 efectivos que llegaron al pueblo de Quechultenango, estado de Guerrero, para realizar labores de rutina, dijo a periodistas el subsecretario de gobierno estatal, Francisco Rodríguez.
"No sé qué motivó (...) que agredieran a la base de operaciones institucional, que no tenía ninguna otra finalidad más que garantizar la seguridad de las personas", declaró Rodríguez.
Los agentes fueron finalmente liberados tras unas cuatro horas, sin violencia, observó un reportero de la AFP.
En esta empobrecida zona de Guerrero opera el grupo criminal Los Ardillos, uno de los más poderosos del estado. Está dedicado al narcotráfico, la extorsión y el secuestro y cuenta con base social en estas comunidades.
Muchos de sus habitantes trabajan para esta banda o tienen vínculos familiares o sociales con ellos, de acuerdo con fuentes de seguridad.
"No hay ningún operativo. El personal estaba haciendo un recorrido como lo hace de manera ordinaria todos los días", insistió el subsecretario Rodríguez.
Pobladores también bloquearon vías de acceso al pueblo para evitar el paso de las autoridades, pero estos fueron disueltos por la Guardia Nacional, que efectuó disparos para disuadir a los revoltosos.
(W.Walker--TAG)