Irán aguarda el ultimátum de Trump que prometió atacar plantas de energía
Irán aguarda el lunes el plazo impuesto por el presidente Donald Trump para abrir el estratégico estrecho de Ormuz o afrontar un gran ataque contra sus plantas de energía, mientras Israel advirtió que la guerra podría prolongarse varias semanas más.
Israel también dio las señales más claras sobre una posible campaña terrestre en Líbano, al destruir un puente clave, mientras promete aplastar en ese páis a Hezbolá, el movimiento chiita respaldado por Irán.
Trump está bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato. El crudo se ha encarecido desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, con los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
"Si Irán no ABRE TOTALMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz, dentro de 48 horas desde este momento exacto, Estados Unidos atacará y aniquilará sus numerosas PLANTAS DE ENERGÍA", dijo Trump en su ultimátum a la republica islámica.
Por dicha vía marítima pasa el 20% del crudo y el gas licuado mundiales.
Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir "irreversiblemente" las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Según la hora de su publicación en redes, el plazo vencería a las 23H44 GMT, en la madrugada del martes en Irán y el lunes por la tarde en Washington.
El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó con cerrar "completamente" el estrecho si Trump ejecuta sus amenazas.
- Israel sube el tono -
Israel advirtió el domingo de varias semanas más de combates contra Irán y el grupo proiraní libanés Hezbolá.
"Ciudadanos de Israel, nos esperan más semanas de combates contra Irán y Hezbolá", declaró este domingo el portavoz castrense Effie Defrin.
Más temprano, el jefe del Estado Mayor de Israel, el teniente general Eyal Zamir, afirmó que la operación contra Hezbolá no ha hecho más que empezar porque es una ofensiva "a largo plazo" y anunció que "intensificará sus operaciones terrestres selectivas" y los ataques en Líbano.
Desde que Hezbolá comenzó a disparar cohetes contra Israel el 2 de marzo, el ejército israelí lanzó una campaña de bombardeos sobre Líbano.
Más de 1.000 personas han muerto en ese país desde el inicio de la respuesta militar israelí, según el Ministerio de Salud de Líbano, y más de un millón de personas han sido desplazadas.
El ejército israelí atacó este domingo un importante puente situado en la principal carretera costera que conecta la región de Tiro con el resto del país, después de que el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmara que el gobierno dio la orden de destruir más infraestructuras utilizadas presuntamente por Hezbolá.
- Líbano anticipa una invasión -
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, condenó el bombardeo israelí del puente y afirmó en un comunicado que los ataques contra la infraestructura constituyen "el preludio de una invasión terrestre".
Según el ministro de Defensa israelí, el ejército también va a "acelerar la destrucción de las casas libanesas en los pueblos de contacto" en la frontera, "para contrarrestar las amenazas que pesan sobre las comunidades israelíes".
Según la agencia libanesa Ani, las fuerzas israelíes han destruido "un cierto número de casas" en el pueblo de Taybeh.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, declaró el domingo que miembros de los Guardianes de la Revolución iraníes dirigen las operaciones de Hezbolá.
"Estas personas tienen pasaportes falsos y han entrado ilegalmente al país", acusó.
- "No esperábamos algo así" -
Israel se ha jactado de su defensa aérea, y tanto Trump como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han reivindicado golpes en sitios militares clave iraníes.
Pero misiles iraníes sacudieron el sábado dos ciudades en el sur de Israel, entre ellas Dimona, cercana a unas instalaciones nucleares, lo que causó docenas de heridos.
"Pensábamos que estábamos a salvo", declaró a la AFP en Dimona Galit Amir, una cuidadora de 50 años. "No esperábamos algo así".
De acuerdo con rescatistas, el misil en Dimona impactó a unos cinco kilómetros de lo que se considera el único arsenal nuclear de Oriente Medio, aunque Israel nunca ha admitido poseer armas nucleares.
Irán justificó los misiles lanzados hacia Dimona como una "respuesta" a un ataque "enemigo" contra uno de sus complejos nucleares en Natanz.
Sin embargo, el ejército israelí aseguró "no tener conocimiento" del ataque de Natanz. La televisión pública Kan lo atribuyó a las fuerzas estadounidenses.
Periodistas de la AFP escucharon explosiones en Jerusalén a primera hora del domingo, cuando Irán lanzó una nueva andanada de misiles.
En Irán han muerto al menos 3.230 personas en la guerra, inlcuidos 1.406 civiles de acuerdo con la agencia de noticias de activistas de derechos humanos basada en Estados Unidos.
La AFP no tiene acceso a los sitios de ataques ni puede verificar de forma independiente las cifras de víctimas en Irán.
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(O.Robinson--TAG)